El derecho de admisión y sus limitaciones

Hace algunos años escribí un artículo sobre el derecho de admisión, pero en esa ocasión lo enfoqué desde la perspectiva de la persona usuaria y referente, en concreto, a las discotecas. Hoy, tras ciertos acontecimientos sucedidos los últimos meses tanto en determinado evento al que acudí hace unas semanas, como en su propio negocio a una persona cercana, quiero ofreceros la información desde la situación de la empresaria o entidad que quiere limitar el acceso a determinada persona y referente a todo tipo de establecimientos, eventos y actividades.

¿Qué es el derecho de admisión?

Para que sea sencillo de entender, te diré que el derecho de admisión es la facultad que tenemos las personas titulares de establecimientos públicos, o las titulares de espectáculos públicos y actividades recreativas, para decidir cuáles son las condiciones para acceder y para permanecer en los mismos. Todo ello, claro, dentro de unos límites legalmente establecidos.

 

¿Quién puede ejercerlo?

El derecho de admisión, como acabo de comentar, es una facultad de las personas titulares del establecimiento, el espectáculo o la actividad público/recreativa, pero debemos saber que podrán ejercerlo directamente o mediante sus empleados. Asimismo, en caso de ser necesario, podrán solicitar la intervención de agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

¿Cómo se debe ejercer?

Siempre, sin excusa, tanto el titular, como sus empleados, como los agentes de seguridad, deberán ejercerlo con respeto a la dignidad de las personas y a sus derechos fundamentales. Bajo ningún concepto podrá producirse, en el ejercicio de dicho derecho, discriminación alguna (por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión, discapacidad o cualquier otra condición o circunstancia personal o social).

¿Se podrá denegar el acceso o la permanencia a quien se desee?

Definitivamente no. Aquí cobra importancia aquello de “dentro de unos límites legalmente establecidos” que te comentaba al inicio. La competencia para regular el derecho de admisión es autonómica y los Ayuntamientos también regulan al respecto. Así que según de dónde seas, deberás acudir a la regulación de tu propia comunidad o consistorio, pero en términos generales, se permitirá la prohibición de acceso o permanencia en los siguientes supuestos:

  • Cuando el aforo establecido en la licencia se halle completo por los usuarios que se encuentren en el interior del local, o recinto.

 

  • Una vez cumplido el horario de cierre del local o recinto establecido, o cuando esté a punto de cumplir.

 

  • Una vez iniciado el espectáculo o actividad.

 

  • Cuando se carezca de la edad mínima establecida para acceder al local, según la normativa vigente.

 

  • A las personas que se nieguen a realizar el pago que se exige para entrar.

 

  • A las personas que manifiesten actitudes violentas, se comporten de forma agresiva o provoquen altercados, las que porten armas u objetos susceptibles de ser utilizados como tales (salvo miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o escoltas privados que accedan al establecimiento en el ejercicio de sus funciones), y a los que exhiban prendas, símbolos u objetos que inciten a la violencia, a la xenofobia o a la discriminación, o atenten contra cualesquiera otros derechos fundamentales reconocidos en la Constitución.

 

  • A las personas que con su actitud pongan en peligro o causen molestias a otros espectadores o usuarios.

 

  • A las personas que consuman o muestren síntomas de haber consumido drogas o sustancias estupefacientes, así como dar signos evidentes de embriaguez.

 

Así pues, además de las condiciones más objetivas (como horario o edad), también podrás impedir el acceso o instar a abandonar el local/recinto a las personas que dificulten el desarrollo normal de un espectáculo o actividad recreativa o, como acabo de mencionar, molesten o pongan en peligro al resto de personas que se encuentran en tu local.

¿Se pueden establecer condiciones específicas?

Sí, siempre y cuando no sean arbitrarias y no contravengan el artículo 14 de la Constitución Española, que establece la igualdad de todos los españoles ante la ley. Dichas condiciones deben comunicarse a la Administración competente para su aprobación (para realizar el trámite si eres de Barcelona, haz click aquí.). Así, aseguramos que son razonables, no discriminatorias y que respetan la legislación en materia de consumidores y usuarios.

¿Se tiene que colgar algún cartel con dichas condiciones?

, y los habrás visto miles de veces. El cartel debe ser perfectamente legible (normalmente se exigen, como mínimo, 20 centímetros de alto por 30 de ancho) y deberá estar colocado en un lugar fácilmente visible desde la entrada y, en caso de disponer de taquillas el local o recinto, al lado de las mismas.

Si la venta de entradas es por Internet, la página web de venta deberá disponer de un apartado en el cuál puedas consultar con claridad y de forma sencilla dichas condiciones o reglas específicas de admisión y permanencia.

Lo que quiero que tengas claro, es que no basta con solamente tener el cartel típico de “reservado el derecho de admisión”, sino que se tiene que disponer uno con las condiciones específicas, visible desde la entrada o en el lugar en el que se realice el pago obligatorio para acceder al local o recinto.

 

Si necesitas más información o tramitar una denuncia o reclamación relacionada con este asunto, no dudes en contactarme.

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