Sí, un día morirás, pero tranquilo/a, yo también… es algo natural y es lo único que tenemos asegurado en la vida (al menos por ahora). Cuando eso pase y si tenemos la suerte de ser queridos/as, habrá personas a nuestro alrededor que sufrirán nuestra falta. Seguro que mientras lees estas líneas se te pasa por la cabeza esa persona a la que echas tanto de menos…

Es tan duro perder a alguien de tu familia que lo último que mereces es que el que ha fallecido te complique todavía más la vida. Sí, como lo lees.

Por ello te cuento de forma sencilla, qué puedes hacer para ayudar a tu familia incluso cuando ya no estés de cuerpo presente. Esto es lo que considero que debes saber y algunos humildes consejos:

  1. El testamento recoge la voluntad de una persona sobre cómo han de repartirse sus bienes cuando falte.
  2. Hacer testamento es sencillo. Para hacerlo solo se necesita acudir a un notario con el DNI en mano y explicarle cómo se pretende repartir el patrimonio, dejándose aconsejar. También existe la opción de acudir, antes de firmar y con el debido borrador, a un abogado especializado en Derecho de Sucesiones, para que cuando firmemos, estemos seguros de la adecuación de lo manifestado.También, que el testamento es revocable y se puede cambiar tantas veces como se quiera, de modo que el realizado con posterioridad deja sin efectos el anterior.
  3. Hacer testamento ante notario no suele superar los 50 euros, aunque puede haber excepciones puntuales.
  4. El testamento es revocable; se puede actualizar siempre que se considere y en el momento de nuestra muerte el válido será el más reciente.
  5. En el caso de parejas con hijos, que no estén separadas/divorciadas, lo más común suele ser que la pareja se deja el uno al otro el usufructo de todos sus bienes y nombran herederos a los hijos. Así, el cónyuge viudo puede, por ejemplo, seguir residiendo en la vivienda familiar mientras viva sin que los hijos puedan oponerse, pero nunca podrá vender nada del fallecido sin el consentimiento de sus descendientes.
  6. Si no se hace testamento, no se pierde ni se lo queda el Estado, sino que la legislación civil determina quiénes serán los herederos, siguiendo un orden de parentesco.
  7. Es muy importante hacer testamento, especialmente si se dispone de mucho patrimonio, si se está divorciado, si se pretende repartir dicho patrimonio de una forma concreta… ante la duda, aconsejo que se haga en todos los casos y se vaya actualizando con los años.
  8. Si no hacemos testamento, condenamos a nuestros herederos a perder más tiempo, gastar más dinero y, en más ocasiones de las que nos pensamos, acabar perdiendo relación con el resto de familiares o incluso terminar en el Juzgado.
  9. Otorgar testamento, si además de patrimonio personal el fallecido también tiene patrimonio empresarial, puede evitar el pago de impuestos innecesarios.
  10. Siempre que sea posible, recomiendo evitar los proindivisos, esto es, las propiedades que se dejan a varias personas. En estos casos, suelen surgir con posterioridad divergencias sobre la conveniencia o no de proceder a su venta, alquiler, etc.
  11. No solo recomiendo hacer testamento si se dispone de un gran patrimonio, sino que lo recomiendo en todos los casos.
  12. Recomiendo encarecidamente destinar un porcentaje de nuestro patrimonio, haciéndolo constar en el testamento, a una entidad sin ánimo de lucro cuya causa nos parezca necesaria (la defensa de los animales no humanos, asociaciones infantiles, culturales, de ayuda a víctimas de violencia, etc.).
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Pues ya no tienes excusa, empieza a hacer inventario de bienes y cuentas de tu titularidad y acércate a un abogado especializado en Derecho de Sucesiones o directamente al notario de tu confianza y facilítales a tus seres queridos el futuro tras tu marcha.