¿Qué hacer si te ponen una multa de tráfico errónea?

Artículo en la página 103 de la revista Ethical Magazine.

En el número 2 de la revista Ethical Magazine publiqué un artículo sobre qué hacer si te ponen una multa de tráfico errónea.

Me ha llegado una multa de tráfico y el vehículo de la foto no es el mío. Como en la notificación me informaban de mi obligación legal de identificar verazmente al conductor, me he visto obligada a introducir mis datos. ¿Debo pagar? ¿Qué puedo hacer?

Siempre que nos llegue un boletín de denuncia en el cual se nos acuse de haber incurrido en una infracción de tráfico, yo aconsejo personalmente que comprobemos minuciosamente todos los datos. A veces el error es muy evidente como en este caso (el vehículo de la fotografía no coincide con el de la persona sancionada) pero en otras ocasiones es más imperceptible, no siendo por ello menos relevante. No nos preocupemos si identificamos al conductor con nuestros datos aunque el vehículo no sea el nuestro, esto no impedirá que posteriormente se estimen nuestras pretensiones en el procedimiento, si seguimos los pasos adecuados para ello.

Una vez hechas las comprobaciones y habiendo advertido un error, es imprescindible estar atentos/as a las siguientes notificaciones. En el plazo aproximado de 1 ó 2 meses, recibiremos la notificación de la cuantía de la infracción, es decir, la cantidad que debemos pagar por la supuesta infracción de la que se nos acusa. En ese momento se abre el plazo para presentar alegaciones y/o proponer las pruebas que consideremos que demuestran nuestra inocencia (20 días naturales tras la recepción de esta notificación). Debemos redactar y enviar dichas alegaciones acompañando los documentos que prueben lo que explicamos, pero debemos ser conscientes de que en muchas ocasiones la Administración desestima nuestras alegaciones con una resolución negativa o, simplemente, no dándonos respuesta. Si eso sucede, Hacienda intervendrá.

A partir de este momento, debemos estar muy atentos ya que las siguientes notificaciones no vendrán de la Delegación General de Tráfico sino de Hacienda y ésta, a diferencia de otras, si acude al domicilio a entregar una notificación y no encuentra a nadie, no deja aviso de su paso por dicho domicilio. Eso significa que el ciudadano desconoce que se le está intentando notificar un requerimiento de pago. Es imprescindible que estemos alerta con este hecho puesto que disponemos de un período voluntario de pago que, si se nos pasa sin haber realizado el ingreso, repercutirá en un incremento de la cantidad que deberemos abonar (el recargo de apremio). Para ello, mi consejo es consultar asiduamente (mientras dure dicho procedimiento del cual seremos conocedores) el Tablón Edictal de Sanciones de Tráfico (TESTRA) al que puede accederse mediante los buscadores de Internet, e introducir nuestros datos para comprobar si fue publicada la iniciación del expediente sancionador, así como posteriores resoluciones que sean de nuestra incumbencia.

Si todo está correcto, deberemos efectuar el pago (sea en período voluntario o ya tras recibir la providencia de apremio con el recargo). Sí, aunque el vehículo no sea nuestro, la Delegación General de Tráfico no nos ha admitido el hecho, así que si no realizamos el ingreso podemos llegar a sufrir el bloqueo de alguna de nuestras cuentas bancarias, cuyo perjuicio suele ser aun mayor que el que nos provocará abonar la cantidad que se nos reclama, aunque sea de forma indebida.

Es justo tras este momento, cuando nosotros hayamos cumplido con nuestra obligación, cuando deberemos redactar y enviar al Ministerio del Interior (a la delegación de sanciones de tráfico) un recurso extraordinario de revisión alegando el error detectado, explicando de forma ordenada todo lo sucedido durante el proceso, demostrando haber realizado el pago y solicitando, por todo ello, la nulidad del expediente recurrido. Solo tras realizar este trámite, obtendremos una resolución motivada de la Administración en la que se revocará la sanción impuesta o en la que se desestimará nuestra solicitud.

En el caso de obtener la revocación de la sanción, deberemos acudir a la Delegación de Hacienda a solicitar la devolución del ingreso indebido (por el dinero que les hemos ingresado sin haber sido realmente infractores). Para ello deberemos aportar la resolución de la Administración en la que se admite que hubo un error y que no debíamos asumir dicho pago. En el caso de que la Administración no nos haya dado la razón, nos veremos obligados a interponer un recurso contencioso-administrativo ante los Tribunales y en el plazo máximo de dos meses desde la recepción de dicha resolución negativa.

Estos procedimientos, cuando existen errores parecidos al que se plantea en este caso, suelen alargarse hasta 10 ó 12 meses y requieren de un conocimiento exhaustivo de la legislación vigente y de los formalismos básicos si queremos aumentar nuestras probabilidades de éxito. Por este motivo mi consejo será siempre el de acudir a un profesional, pero en este artículo trato de explicar de forma sencilla lo que puede suceder y cómo debemos responder a ello para que, como mínimo, aumente el conocimiento de todos los/as lectores/as en este aspecto y evitemos que por desconocimiento el procedimiento empeore, aun más, en nuestra contra.

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