Obligaciones legales para vivir con cerdos vietnamitas

 

 

Lo cierto es que no os recomiendo vivir con cerdos vietnamitas (ni con animales exóticos, en general), a menos que os dediquéis a rescatarlos del fatal destino que la industria les tiene preparado y que os podáis permitir vivir en un entorno muy adecuado para ellos y teniendo en cuenta todos los cuidados básicos que requieren y las necesidades comportamentales básicas que deben ver cubiertas.

Para quienes ejercéis tan necesaria actividad o para quienes simplemente sucumbisteis a la moda, o queríais saber lo que era vivir con un animal exótico, o por circunstancias extraordinarias os visteis viviendo con un precioso y maravilloso cerdo vietnamita en medio de una gran ciudad, quiero explicaros algunas cosas y derribar falsos mitos.

No existe un criterio único, estatal, que yo pueda daros en relación a las obligaciones legales que entraña vivir con un cerdo vietnamita. Por desgracia, la norma general es una, pero las Comunidades Autónomas e incluso los propios municipios pueden restringir esa norma, y añadir requisitos que el particular propietario legal del animal deberá cumplir y que podrán variar si vives en un pueblo de Lleida, de Sevilla, de Valencia o de A Coruña.

Así, debemos tener en cuenta que, generalizando, el cerdo vietnamita es considerado un animal exótico, que puede categorizarse “de compañía”, para la tenencia del cuál se requiere únicamente de identificación (mediante microchip) y cartilla sanitaria expedida por veterinario colegiado. Debemos saber que podremos salir a pasear con él por la vía pública, siempre y cuando cumplamos también con la ordenanza de civismo de nuestro municipio. Ahora bien, además de ser recomendable, en algunas Comunidades Autónomas puede ser obligatorio llevar a cabo un control serológico de enfermedades y seguir unas estrictas pautas de vacunación de los cerdos vietnamitas con los que vivimos, por ser estos considerados cerdos de cría, como lo serían en una explotación ganadera. Así, deberemos controlar enfermedades como la peste porcina africana, la peste porcina clásica, la enfermedad vesicular porcina, y vacunarlos de forma pautada a lo largo de toda su vida, para evitar su contagio de la enfermedad de Aujeszky.

Para asegurarnos de qué obligaciones exactas tenemos que cumplir en nuestro caso concreto, podemos llamar a la Delegación o Consejería de Ganadería que por Comunidad Autónoma nos corresponda, y posteriormente confirmar con nuestro Ayuntamiento de referencia que no ha establecido restricciones extraordinarias al respecto, que debamos conocer. Si esto se te hace una montaña y necesitas tenerlo claro, siempre puedes contactarme para que me encargue de estudiarlo por ti.

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