¿Es legal grabar conversaciones de voz? ¿Puedo aportarlas a juicio? ¿Y difundirlas en redes sociales?

He aquí algunas de las cuestiones más importantes en los tiempos que corren. El avance en la tecnología y el hecho de que incluso los pre adolescentes lleven ya un Smartphone en sus bolsillos, nos han precipitado a una realidad que, en ocasiones por suerte y en ocasiones por desgracia, nos hacen plantearnos nuevas posibilidades en la esfera legal.

Así, muchas personas me consultáis semanalmente si es legal que grabéis una conversación con Fulanito o con Menganita, sin decírselo, para tener un “seguro” de tal cosa que tan importante será acreditar el día de mañana, si algo sale mal entre vosotros/as.  Veamos:

  • Es imprescindible que forméis parte de esa conversación. No podéis grabar a Fulanito o a Menganita hablando con otra persona, sin su consentimiento. Lo que sí podéis hacer, es grabar una conversación vuestra con ellos. Así lo establecieron ya el Tribunal Constitucional en su Sentencia 114/1984 de 29 de noviembre y el Tribunal Supremo en su Sentencia de 7 de febrero de 2014, entre otras. Esto no aplica a los detectives privados, quienes no son considerados terceros, como se establece en la Sentencia de la Audiencia Provincial de Guipúzcoa (Sección 2ª) de 9 junio de 1998.

 

  • No es necesario el consentimiento de Fulanito o de Menganita, por lo que podéis grabar la conversación totalmente de escondidas, aunque suene mal. Sí, así es. Podéis hacerlo y sentiros como ninjas, delincuentes o algo más peliculero todavía. No necesitáis su consentimiento, precisamente porque sois parte de la conversación, como veíamos en el apartado anterior. Así lo establece el Tribunal Supremo en su sentencia de 19 de abril de 2013, entre otras.

 

  • Tened cuidado con lo que grabáis; con el contenido de la conversación. Es muy importante que no se toquen temas propios de la esfera privada y personal, sino que se utilicen las grabaciones de voz para probar que existe un contrato verbal, que nos coaccionan, insultan o amenazan, o algo similar.

 

  • Aunque esto cueste porque a veces las conversaciones suceden sin que tengamos la grabadora preparada y posteriormente nos veamos tentados a intentar provocar que la situación se repita, es fundamental que no exista dicha provocación, ni engaño o coacción para conseguir el contenido deseado en la grabación porque de ser así, sería muy sencillo que dejara de sernos útil en un juicio.

 

  • Al hilo de lo anterior, claro que podemos usar las grabaciones como pruebas en juicio. De hecho, ese es su uso. No podemos divulgarlas ni en redes sociales ni en plataformas similares, tampoco mediante aplicaciones de teléfono móvil. En el caso de hacerlo, podríamos incurrir en un delito contemplado en el Código Penal, además de en una intromisión ilegítima en el Derecho a la intimidad. Lo que sí podemos hacer es utilizarlas para hacer valer un interés propio, legítimo, como es acudir a los Tribunales o ante la Administración. En el caso de querer hacerlo y esto ya a título totalmente personal (el abogado que os lleve el caso puede o no estar de acuerdo), os recomiendo que la grabación sea nítida y entendible, para que Su Señoría os la admita, que tengáis informe pericial de audio que acredite que la grabación no está manipulada ni cortada y que aportéis transcripción de la conversación a los Autos del Juzgado. Además, si queréis aportar la prueba de forma sorpresiva a la vista, sin previo anuncio, que llevéis al acto el dispositivo donde pueda reproducirse, porque el Juzgado puede deciros que no tiene dónde practicar la prueba y se os quedará cara de póker.

 

 

¿Qué puede suceder si acudimos a juicio con una grabación de voz como prueba?

Pues que si Su Señoría nos la admite, el abogado contrario, tratando de hacer su trabajo, la impugnará alegando:

  • Intromisión ilegítima al Derecho a la intimidad: Como se establece en la Sentencia del Tribunal Supremo 678/2014 de 20 de noviembre de 2014, “la conducta de la demandada no supuso una intromisión ilegítima en el derecho a la intimidad personal del demandante porque la conversación se dio entre ambos y la parte de la conversación que pertenece a lo manifestado por el demandante no puede considerarse referida a un ámbito propio y reservado que no puedan conocer los demás. Aunque la conversación se mantuviera en la puerta del centro de trabajo y se refiriese a cuestiones laborales, ámbito en el que según la doctrina del Tribunal Constitucional se puede desarrollar también la intimidad protegida por el art. 18.1 de la Constitución, tampoco puede considerarse que hubiera por ello una intromisión ilegítima en el derecho a la intimidad personal del demandante pues de su contenido se deduce que este está actuando en su condición de representante de la empresa para la que trabajaba la demandada y en el ejercicio de facultades disciplinarias respecto de esta, sin que eso suponga una manifestación de su intimidad. La existencia de una previa situación de conflicto entre las partes añade además una nota de razonabilidad a la conducta de la demandada.”

 

  • Vulneración del secreto de las comunicaciones: Como bien nos explica la Sentencia del Tribunal Supremo 45/2014 de 7 de febrero de 2014, “el secreto de las comunicaciones se vulnera cuando un tercero no autorizado interfiere y llega a conocer el contenido de las que mantienen otras personas, no cuando uno de los comunicantes se limita a perpetuar, mediante grabación mecánica, el mensaje emitido por el otro. Aunque esta perpetuación se haya hecho de forma subrepticia y no autorizada por el emisor del mensaje y aunque éste haya sido producido en la creencia de que el receptor oculta su verdadera finalidad, no puede ser considerado el mensaje secreto e inconstitucionalmente interferido: no es secreto porque ha sido publicado por quien lo emite y no ha sido interferido, en contra de la garantía establecida en el art. 18.3 CE , porque lo ha recibido la persona a la que materialmente ha sido dirigido y no por un tercero que se haya interpuesto. Cosa completamente distinta es que el mensaje sea luego utilizado por el receptor de una forma no prevista ni querida por el emisor, pero esto no convierte en secreto lo que en su origen no lo fue.”

 

  • Vulneración de la Ley de Protección de Datos Personales: en este caso será muy importante demostrar que no nos encontramos ante una comunicación de datos de terceros no consentida por el titular, según establece la LOPD. Debemos tener claro que al conocer la identidad del propietario de la voz que hemos grabado y su número de teléfono (si la grabación es de una llamada), nos encontramos ante datos de carácter personal y, por lo tanto, sometidos al régimen general de protección de datos. Por ello, lo más importante es conocer que si en la grabación intervienen únicamente personas físicas para sus fines meramente personales o domésticos, se nos aplicará la excepción del artículo 2 de la LOPD y nos libraremos de la impugnación del abogado contrario.

Conclusión

Por lo tanto, podremos grabar conversaciones (telefónicas o en persona mediante una grabadora) con alguien, siempre y cuando formemos parte de esa conversación. En ese caso, no necesitaremos el consentimiento de la otra persona. Será importante que el contenido de la conversación no forme parte de su esfera privada o personal y que no hayamos provocado o coaccionado a quien grabamos para que diga lo que dice. Dicha grabación podrá ser utilizada como prueba en un juicio, pero nunca podrá ser divulgada en redes sociales o similares. Si cumplimos con todo lo mencionado anteriormente y si somos personas físicas, no debemos sufrir por ser acusados de intromisión al Derecho a la intimidad, vulneración de secreto de las comunicaciones o vulneración de la Ley de Protección de Datos, puesto que estaremos actuando en cumplimiento de la legislación vigente.

Si te parece útil y de interés este contenido, esto sí puedes divulgarlo en tus redes sociales, enviarlo a través de aplicaciones móvil y enviarlo por correo electrónico a quienes pueda interesar. No solo es legal, sino que te lo agradeceré mucho. Pretendo que la información que ofrezco llegue al máximo de gente posible para que sepamos cómo defendernos en nuestro día a día y tu ayuda es fundamental para conseguirlo. ¡Gracias!

    8 Comentarios

  1. Amor Ponsdomènech
    29 diciembre 2016
    Responder

    Gracias Laia. Muy interesante el artículo.

    • 29 diciembre 2016
      Responder

      ¡Muchas gracias! Me alegro de que sea útil.

  2. carmen
    21 febrero 2018
    Responder

    Mi consulta refiere a grabaciones de docencia sin consentimiento, primero de imagen y audio y después solo de audio.
    A pesar de haber sida advertida esa persona por personal del centro donde se imparte el curo, sigue realizándolas. Yo soy personal externo al centro.
    Qué derechos tengo?
    Saludos y mil gracias
    Carmen

  3. carmen
    21 febrero 2018
    Responder

    Por explicarlo mejor:
    – El centro que imparte no ha valorado la opción de grabarme. Cuando han necesitado algo para redes sociales me lo han consultado y he dado mi consentimiento de palabra. Todo ok.
    – Durante ele desarrollo práctico del curso, había varias cámaras fotográficas y dispositivos móviles “encima de lo que hacía” y yo he comentado que, por favor, no me grabaran. Simplemente que no me siento cómoda con ello, a pesar de que esté impartiendo un curso.
    – Lo he comentado con personal docente del centro para solicitar su colaboración. Me han comentado hoy que, tras comentarlo en varias ocasiones a esa persona, diciéndoles que esta cuestión debía tratarse con el docente del curso, ha continuado grabando y ha manifestado que había grabado todo el contenido del curso desde el inicio.

    Les agradezco si me pueden indicar si tengo algunaopción legal de respuesta al respecto.

    Saludos,
    Carmen Ahedo

    • 3 marzo 2018
      Responder

      Apreciada Carmen, por si puede serte útil este artículo: http://www.laiagarciaaliaga.com/grabar-las-clases-los-nuevos-apuntes/ y además comentarte que el centro sí puede ayudar, de hecho, entiendo que tiene mucha más fuerza el centro que tú sola como docente o ponente. El centro tiene normativa específica que sí puede imponer. Tú lo tienes más complicado como persona externa que va un día puntual a ofrecer un curso. Especialmente con la toma de imagen, que es más “puntillosa” que la toma de voz, de la que ni te darás cuenta. Aun así, lo que realmente te ocasionará perjuicio demostrable y te permitirá tomar acciones con cierta seguridad es el uso que se haga del material. Podemos estudiar el caso si te interesa. Por ahora, echa un ojo al nuevo artículo y a mis comentarios al respecto, por si pueden aclararte algo de la situación y pide amparo al centro, con su normativa interna al respecto. Saludos y suerte. Gracias por leer este blog.

  4. Oscar Lopez
    8 octubre 2018
    Responder

    Soy el propietario de una pequeña tienda y he tenido un enfrentamiento con un empleado que me solicita un aumento de sueldo y no accedi a ello. Vino su madre a quejarse y me grabo la conversación, ahora su hijo me ha denunciando por maltrato laboral y estan utilizando esta grababión. Su madre no es parte del conflicto por eso mi duda es si estan cometiendo alguna irregularidad. Gracias de antemano.

    • 9 octubre 2018
      Responder

      Vaya, lo lamento… imagino que si está envuelto en un procedimiento laboral tendrá abogado/a laboralista que se lo lleve y lo mejor será preguntarle a él por si en laboral, que no es mi campo, hubiera alguna diferencia. En términos generales no se puede utilizar en un juicio una grabación de un tercero, solo las grabaciones en las que sale uno mismo (aunque es cierto que a veces se utilizan y nadie lo impugna y ahí queda), pero repito, desconozco si la legislación laboral permite esto por algún motivo de protección al trabajador o similar.

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