El voluntariado corporativo y su relación con la Responsabilidad Social Empresarial

 

Las empresas crecen, se expanden, importan, exportan, investigan, descubren… y todo ello genera un impacto en la sociedad que puede ser positivo o negativo. El paso de los años y la decadencia social en determinados aspectos (medioambiental, económico, etc.) han fomentado que la población se preocupe y se responsabilice de aquello que es mejorable y poco a poco dicha preocupación y responsabilidad se han trasladado al ámbito de las empresas, los autónomos, las sociedades, las asociaciones sin ánimo de lucro, las fundaciones y cualquier figura similar. Este hecho dio lugar a los orígenes de la responsabilidad social empresarial que, a su vez, promovió el voluntariado corporativo.

La responsabilidad social empresarial

Antes de explicar en qué consiste el voluntariado corporativo, considero fundamental dedicar unas líneas a explicar el concepto de la RSE (Responsabilidad Social Empresarial). Aunque he podido advertir que es un concepto muy ampliamente definido, considero que algunas características básicas de la RSE son las siguientes:

  • Comportamiento activo de una empresa/autónomo/ONG (en adelante “empresa” para englobarlos a todos) con la finalidad de mejorar el mundo en aspectos ambientales, sociales y/o económicos.
  • Contribución a dicha mejora social, ambiental o económica totalmente voluntaria por parte de la empresa.

Por lo tanto, entendemos que es fundamental que la empresa realice un trabajo activo y voluntario, no siendo suficiente la publicidad o la difusión de intenciones, siendo necesaria una contribución real y efectiva en la causa elegida. A menudo, una de las motivaciones principales para ser socialmente responsables las empresas, es la de mejorar su reputación y el valor que le daremos los usuarios al conocer esta condición.

La RSE va más allá del cumplimiento de las leyes, por ello una empresa socialmente responsable no se limita a cumplir con la legislación vigente, por ejemplo, en materia medioambiental, sino que elabora planes de mejora del medio ambiente y los desarrolla de forma voluntaria. A veces, incluso se desarrollan proyectos específicos destinados a compensar el impacto negativo que su propia actividad comercial genera. Y lo mismo sucede con la causa social y la económica.

La RSE tiene su origen en la búsqueda que se inició en el siglo XIX para lograr conciliar la eficacia empresarial con una mejora social, comunitaria y de autoayuda. Una empresa no puede declararse socialmente responsable, si a la hora de tomar sus decisiones lo hace sin valorar el impacto que éstas tendrán en sus trabajadores, en la sociedad en general y en el medio ambiente.

El voluntariado corporativo

Y llegados a este punto, aparece la figura del voluntariado corporativo, que es una de las herramientas que tienen las empresas para desarrollar la responsabilidad social. Tal y como ha elaborado el Instituto de Innovación Social de ESADE, podemos decir que “El fenómeno del voluntariado surge como respuesta ciudadana a las necesidades de la sociedad y de aquellos colectivos más desfavorecidos. Se trata de un trabajo que se caracteriza por ser desinteresado, no persiguiendo ningún tipo de beneficio o gratificación a cambio, intencionado, legítimo y justificado, es decir, responde a una necesidad real del beneficiario de la colaboración. De manera genérica, por lo tanto, ser voluntario implica prestar colaboración, sin que medie ánimo de lucro o coerción, para el bienestar de otra persona, la comunidad o la sociedad en general. Se trata, por lo tanto, de un elemento clave en la creación de capital social y una vía de integración y mejora de la cohesión social. El voluntariado corporativo es, en este sentido, una modalidad específica del voluntariado, siendo el marco empresarial su principal protagonista.”

Este mismo Instituto de Innovación social, en su libro El voluntariado corporativo en España: modelos y perspectivas de impacto social, nos muestra unos gráficos que usaré para ilustrar mi explicación, por considerarlos muy acertados.

Por un lado, nos encontramos con las necesidades de una sociedad (grupos minoritarios sufriendo discriminación, víctimas de actos violentos, contaminación, sufrimiento y muerte de animales no humanos, pobreza económica…). Y, por otro lado, nos encontramos con empresas que pueden disponer de recursos materiales, humanos y/o económicos para ayudar pero que no se limitan a ello, sino que esas ganas de mejorar el mundo con sus acciones las trasladan a su día a día laboral (filantropía).

Consiguen así generar riqueza más allá de sus beneficios, también en otros ámbitos importantes para la sociedad y, además, no centrando todos sus objetivos en dichos beneficios económicos, sino valorando también la responsabilidad y la ética sociales en su trabajo. Además, se ha acreditado con el paso de los años y la experiencia en proyectos de RSE desarrollados con voluntariado corporativo, que el clima en la empresa y la relación entre los trabajadores mejora. Todo ello, entre otras cosas, porque dichos proyectos y sus actividades ayudan a crear sensación de pertenencia a un grupo y orgullo por el mismo, así como suben la autoestima de los trabajadores.

Considero que el papel del voluntario es primordial en el desarrollo de la responsabilidad social empresarial y es el empresario quien debe motivar a sus trabajadores para que sean partícipes de los proyectos socialmente responsables. Además, en la actualidad está muy extendido el voluntariado online, siendo este el que se realiza desde casa y a través del ordenador. Por ello, es sencillo que el personal se organice para participar de una forma o de otra en el proyecto de mejora social de su empresa.

En pleno siglo XXI, la sociedad ha avanzado hasta llegar al punto de extenderse la preocupación por todo aquello que afecta a la comunidad y a nuestro planeta. Además, el tercer sector ha ido tomando importancia y las empresas han sabido coordinar su sentido de la responsabilidad social con las necesidades de la sociedad y todo ello, a menudo, a través de organizaciones no lucrativas con años de experiencia en su causa. Así, el voluntariado corporativo ha ido asumiendo cada vez un rol más importante en las políticas de RSE y la sociedad se ha visto beneficiada por todo ello. Cada vez es más común que las empresas asuman cierto nivel de responsabilidad más allá de lo establecido por las leyes. Solo de esta manera podremos paliar en cierta medida el impacto negativo que causamos.

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