Divorcio y menores

Artículo en la página 70 de la revista Ethical Magazine.

En el artículo de la revista número 10 de Ethical Magaine abordo la gran problemática que en mi opinión supone, en la actualidad, la situación de los menores durante el proceso de divorcio o análogo.

Ayer el padre de mi hijo, con quién estoy en pleno proceso de divorcio, se lo llevó del colegio y ya no ha vuelto a traerlo. Sé que el niño está bien, pero el padre no me deja verlo. ¿Qué puedo hacer?

Desgraciadamente, en España los menores quedan muy desprotegidos por la ley durante los meses previos a que se dicte sentencia de divorcio (o similar como sentencia de separación, de guarda y custodia, etc.). Incluso la solicitud de medidas provisionales previas, que son medidas que se solicitan con carácter urgente antes de iniciar el divorcio en si mismo, tardan una media de tres meses en la mayoría de los juzgados españoles, por lo que pierden todo su sentido de urgencia. Como vemos son, a menudo, insuficientes los recursos de los que disponemos los/as abogados/as ante los asuntos de Derecho de familia en los que se ven inmiscuidos menores de edad.

En el caso de que, en pleno proceso de divorcio, uno de los progenitores recoja al menor del colegio y lo retenga apartándolo del otro progenitor, lo primero que debemos hacer es interponer la correspondiente denuncia. ¿Soluciona esto la situación tan desagradable y desesperante que vivimos? Para nada. El proceso seguirá su curso, pero no se podrá recuperar al menor de forma inmediata puesto que no ha sido secuestrado (el menor está acompañado de uno de sus progenitores, algo totalmente legal y, además, no disponemos de ningún documento que acredite que debería estar en nuestra compañía y no en la suya).

¿Qué consecuencias tendrá dicho comportamiento de nuestra ex pareja en el procedimiento de divorcio? Aquí sí que nos será beneficioso, si podemos probar realmente que los hechos sucedieron como nosotros/as alegamos. En este caso y con las nuevas tecnologías (chat de Facebook, whatsapp, line, etc.) es muy posible que dispongamos de declaraciones de nuestra ex pareja en las que deja claro que “me he llevado al niño porque….”, “no volverás a ver a la niña hasta que…”, o similares. Es altamente recomendable acudir a un notario para que levante acta sobre este tipo de mensajes. Las grabaciones de las llamadas de voz son otra alternativa (siempre y cuando salgamos también nosotros/as en la conversación, sino, no podríamos usarlo como prueba).

Si a parte de negarnos comunicación con el menor, el progenitor que lo tiene consigo no le permite atender al centro escolar o a visitas médicas, deberemos recabar informes de la dirección de ambos centros, en los que consten éstos hechos. Todo ello ayudará a garantizar una mayor probabilidad de obtener una sentencia favorable a nuestras pretensiones en el procedimiento de divorcio. Mientras tanto, el procedimiento penal es posible que esté por fin encaminado y podremos obtener incluso unas medidas provisionales, que suelen durar 30 días y que ayudarán a ordenar un poco la situación caótica en la que se encuentra especialmente el menor, pero también el progenitor que no está pudiendo disfrutar de su compañía.

En el caso de existir riesgo de secuestro real (irse al extranjero con el menor sin intención de regresar a corto plazo), de abusos sexuales o de malos tratos hacia el menor, entonces deberemos solicitar medidas cautelares. Estos casos son mucho más graves y específicos y deberemos acudir a un/a abogado/a, pero no a uno/a cualquiera, sino a alguien especializado en la rama del Derecho penal.

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