Compraventa de vehículo de segunda mano entre particulares

 

Comprar y vender, algo tan al alcance de todos, que incluso solamente con nuestro smartphone en la mano, podemos acceder a aplicaciones y comprar o vender desde un dron, un bolígrafo, un peluche, ropa o un coche.

Peliagudo el tema de los vehículos. Muy peliagudo. Que si “solo hace dos días que te lo compré y no me funciona el elevalunas eléctrico“, que si “me lo debiste vender con un neumático pinchado porque se ha deshinchado en 24 h“, que si “no me funciona el intermitente“, que si “no arranca“…

 

Y ahora… ¿qué hacemos? ¿quién paga la reparación? ¿se devuelve el vehículo y se reintegra lo que se pagó por él y “santas pascuas”?

No es tan sencillo. Te adelanto que seguramente vas a necesitar un abogado que estudie el tema de forma detallada, pero por si te sirve de ayuda (especialmente si aun no has comprado/vendido y estás a tiempo de valorar esta información) te comento un par de detalles importantes que deberías conocer:

  • En caso de vehículo defectuoso, no podrá acudirse a la legislación que ampara a consumidores y usuarios, por ser ambas partes particulares.

 

  • Al entregar un vehículo, se transmiten los riesgos al comprador, por norma general. Así, se debe firmar un contrato de compraventa en el que se plasme el estado del vehículo en el momento de la compra del mismo. Es inteligente, si eres quien va a adquirirlo, que lo revises con tu mecánico. Así, se hará constar en el contrato que lo has revisado y conoces su estado, pudiéndose añadir una cláusula de exclusión de obligación por parte del vendedor de saneamiento por vicios ocultos, esto es, que si con el tiempo aparecen averías, el vendedor no será responsable de ellas.

 

  • En caso de venderse sin contrato o sin hacer constar en él todo lo mencionado en el punto anterior, si el vehículo es defectuoso y dicho defecto se manifiesta al poco tiempo de haber sido transmitido, podrá entenderse que el problema ya era existente en el momento de la compraventa, aunque aun no se hubiera manifestado. Así, podrá pedirse responsabilidad al vendedor, salvo que éste acredite que la avería es, efectivamente, posterior a la transmisión del vehículo entre las partes.

 

Comprar vehículos de segunda mano es más seguro frente a concesionarios, que frente a particulares.

Si vas a comprar uno, que tu mecánico lo revise. Si eres quien va a venderlo, asegúrate de excluir en el contrato tu obligación de sanear los vicios ocultos. Eso sí, nunca compres ni vendas sin mediar contrato… o estarás, en la mayoría de los casos, perdido/a.

 

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